Con luna llena emerge de lo profundo el Ser.
Los opuestos se espejean.
Se refleja el camino en la polaridad de sus naturalezas, sus reinos.
Las aguas se revolucionan y, si se libera lo que la sujeta,
la nave logrará moverse una buena distancia.
Pese a la negra noche, no nos pierde de vista el taita sOl
en su retrovisor de Luna.
Estás en camino.
Luego de la Luna viene el sOl
Luna – Arcano XVIII
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